Relatos de un Esquizofrénico a través de 44 años

05-04-2006


Mi infancia fue como la de muchos otros. Mis dos primeros 2 años los pasé en Santibañez (Cáceres) donde nací, no tengo ningún recuerdo de ese tiempo. Según mis padres fui un bebe normal sin ninguna enfermedad, tanto orgánica como como psicológica.


Los años siguentes los recuerdo con cariño. Era un muchacho extrovertido que hacía amistad fácilmente, era apto para todo, y según mis padres tal vez un poco inteligente y buena disposición para el trabajo. Vivíamos ya en Madrid. En el colegio las cosas no iban muy bien, me gustaba jugar y el estudio lo dejé a un lado, quiero decir que me pasé graduado escolar sin estudiar nada, pero practiqué varios deportes, que era lo que más me motivaba, hasta aproximadamente los 15 años.


Mi pubertad fue un poco retraida e inocente me costaba relacionarme con las chicas hasta pasados los 20 años, aunque tuve varias novias.


Hasta este tiempo seguía siendo yo una persona extrovertida y con gran autoestima. Vino el tiempo militar y lo pasé sin ningún problema. Pero ya los amigos con los cuales pasé ese año tomaban drogas (cannabis) y ahí es donde empezó mi conexión con las drogas y el alcohol. Cuando salí de la mili. Volví al barrio y me empecé a relacionar con amigos que seguían tomando drogas (cocaina, pastillas, heroina). Mis valores como persona se fueron deteriorando, mi actitud ante la vida fue desestimulándose, mi alegría natural decayendo y los problemas aumentando prograsivamente. Yo anteriormente tenía paz con mi mismo. Las tes personalidades que había en mí ya estaban en lucha; según se dice en psicología el yo, el super yo y el ello.


Empecé a salir a los 23 años con mi novia Cris que era una chica que por nuestras cosas en común nos podíamos aguantar mutuamente y amarnos con pasión. Yo en aquel tiempo trabajaba en una tienda familiar con mi hermano G. y nos dedicábamos a los recambios de coches y a la venta de coches y las cosas iban bastante bien y yo disponía de dinero y coche.


Cris y yo teníamos un grupo de amigos amplio pero las drogas nos fueron separando de nuestro grupo de amigos. Y cuando antes era un chico extrovertido y sin muchos complejos, me estaba convirtiendo en introvertido, prescindiendo de la amistad de muchos para poder llevar a cabo mi vida de toxicómano. Nos fuimos aislando de los amigos y haciendo una vida más de pareja, haciendo de nuestro mundo uno.


La vida de toxicómano, en un principio, era grata y sin problemas aparentes, "por nuestra falta de objetividad ante la vida". Pero las cosas se fueron complicando.


Empecé a tener problemas con mi hermano en el trabajo y también en la vida con los amigos y familiares. La droga te deja fuera de la realidad y te deja graves problemas tanto de la personalidad como de convivencia, la autoestima empieza a bajar y tus estímulos ya no son lo mismo, proyectando tu vida a sitios vanos y desencajando tus ideas y trayectoria en la vida de un joven de 25 años.


Al reflexionar empiezo a pensar que ya hay un problema esquizofrénico en mi comportamiento pero en esos momentos no soy consecuente con ello.


Desde los 25 años a los 32 ya soy padre de dos hijos y ya los problemas se multiplican en todos los ámbitos, tanto en el social, familiar, laboral y en mi propio yo. La lucha que se desencadena te lleva un poco más a no afrontar la realidad y protegerte en un mundo subjetivo donde la estima hacia tí y hacia el mundo exterior empieza a distorsionarse y eso te hace más débil y a consumir más drogas.


Sobre los 32 años me separo de Cris y mis hijos, no pudiendo afrontar un mundo sin droga. Me dice el médico que estoy contagiado de anticuerpos del SIDA. Si antes la estimulación que tenía era poca, ahora es mucho menor.


Empiezo a convivir con drogadictos en mi casa, y a perder la autoestima de tal manera que muchas veces, cuando me pincho, me gustaría morir a padecer esa falta de comprensión de los demás con respecto a mi desmoronamiento psicológico y físico.


A los 35 años ya empiezo a tener como una especie de sueño que no es real pero es como si lo fuera; ahora sé que son brotes psicóticos. Imagino que la gente conspira contra mí, y no me ayuda porque soy un toxicómano me aislo totalmente de la familia en general y caigo en una depresión y falta de estimulación que me llevan al borde del suicidio.


Ese estado de desánimo me lleva a unos pensamientos catastróficos; estoy dos años buscando una manera fácil de acabar con mi vida, ya pienso que no hay salida para mí.


Mis funciones físicas y psicológicas están al borde del caos total, la depresión y la falta de querer vivir es una lucha que me desmotiva de tal manera que cuando llevo dos años, así tan mal, tengo un intento de suicidio. En un baño con agua caliente me secciono tres veces la muñeca, otras tres en el antebrazo y dos en el cuello.


Vuelvo al centro donde me estaban tratando, me sube la fiebre y tengo que ir al hospital.


Ya en estas fechas ya me he dejado definitivamente las dorgas. Pero en el hospital me dicen que tengo 3 bacterias tuberculosas y las defensas a 0(cero) y esquizofrenia. Aunque aquí la vida es donde parece más adversa, es cuando más me aferro a la vida; quiero vivir y recuperarme todo lo que pueda.


Empiezo a recuperarme en un hospital residencial con un médico que me dice que no voy a morir si lucho por mi vida. Yo hasta estos momentos era un ingenuo, pero mi recuperación es progresiva. Salgo del hospital y empiezo a luchar por mi vida, creo que merece la pena vivir sin drogas, pero tengo pocas ideas y muy poca cultura; me siento un poco acabado y no se cómo recomponer mi vida. He tenido ya algunas recaidas psiquiátricas pero no le doy importancia. No sé, lo veo como una tontería, como algo irreal, algo que no logro comprender y que no acepto. Respecto a la droga todo va bien varios años sin recaer y me siento totalmente liberado de ese malestar.


Pienso que los tratamientos psicológicos me dejan sin estimulación hacia las cosas, sobre todo hacia el sexo porque me producen impotencia y un desánimo total hacia el trabajo y la vida.


Dejo la medicación y tengo otro brote y golpeo a un policía sin motivo aparente y me emten en Fontcalent (psiquiátrico penitenciario). Para mí esto es un gran golpe y pienso qué voy a hacer aquí durante dos años. Antes de entrar en Fontcalent estoy un año a la espera de que se cumpla la sentencia y hablo con mi psiquiatra y amigo doctor A. y me pone un tratamiento de Zipresa. Pasa un año y las cosas han ido muy bien, ya no estoy depresivo y mi estiulación va bien. No me siento impotente, pudiendo llevar una vida normal.


Antes de llegar a Fontcalent pienso como va a ser el psiquiátrico. Estoy un poco asustado por las noticias de la televisión y los delitos tan grandes que parece que se han cometido allí.


Primero voy conducido a la cárcel (prisión junto al psiquiátrico), estoy 45 días allí sin problemas y me planteo qué voy a hacer contanto tiempo libre. A los 45 días voy a fontcalent (psiquiátrico penitenciario) y ya en la cárcel (psiquiátrico) empiezo a leer literatura para tener el tiempo ocupado, la literatura me abre a un mundo en el cual no solo está avanzando mi forma de leer sino que empieza a haber en mí una gran curiosidad por estudiar algunos libros de más trascendencia tanto cultural como psicológica.


Resumen de 6 meses en Font Calent

Cuando llego a Font Calent entro en (el departamento de) agudos. Pienso que mi estancia aquí va a ser un poco deprimente y sin ningún fruto. Paso 15 días aislado de los módulos y mi ánimo y mi salud son envidiables. La doctora dice que tengo un aspecto inmejorable y el psiquiatra dice que yo no soy un esquizofrénico; pero yo soy realista y le digo al psiquiatra y al psicólogo mis antecedentes tanto médicos como psicológicos y me disgnostican esquizofrenia. Pienso y reflexiono, ¿Qué voy a hacer aquí 2 años para poder subir mi autoestima y poder desarrollar un trabajo que me sirva de estímulo y pueda dar un poco de orientación a mi vida, tanto en el ánimo como en la trascendencia del trabajo?.


Tengo varios amigos, eligo bien para depositar un poco de confianza en ellos. Voy con Antonio, es una persona con corazón y buenos sentimientos.


Veo ya en el módulo 3, donde me han pasado, que casi toda la gente anda un poco desanimada y no tiene iniciativa y eso te lleva a la depresión. Pienso que tengo que ser fuerte y proyectar el tiempo que esté aquí para que pueda ser positivo aquí y después fuera. No tengo ideas pero me fuerzo a leer literatura porque no tengo conocimientos básicos de la educación. Cada semana leo uno o dos libros esto me empieza a motivar y me regula el tiempo, estoy con los amigos y cuando no, estudio. La compenetración de estas dos actividades me resulta muy gratificante y no tengo tiempo para pensamientos depresivos, pero aún me siento con ganas de hacer más y derivo la lectura hacia la cultura en general. Pienso ir a la escuela pero tengo miedo por mi incultura, estoy indeciso pero he hecho grandes avances en la comprensión de la lectura y en la elección de temas.: empiezo con naturaleza, geografía e historia, guerra civil, república, psicología, etc.


Ahora que estoy aquí, reflexionando sobre mi vida para poder cambiar algo y que me sirva de motivación personal y hago un balance sobre los 8 meses de incomunicación con el exterior ... Si hago una reflexión seria puedo decir que mi estancia aquí ha sido bastante positiva y rápida, por la forma de proyectar el trabajo y las relaciones.


Una persona libre normalmente no tiene la oportunidad de tener tanto tiempo libre y poder prepararse para reemprender su vida. Gracias por escucharme porque muchas veces nos sentimos perdidos y desamparados.